Seguimiento

Los Grandes Astronomos

Galileo Galilei, Isac Newton, Johannes Kepler y Edwin Hoblle.

Los Pilares de la Creación

Situado en la contelación del Aguila, a unos 7000 años luz, se encuentran en proceso de creación de nuevas estrellas.

La mejor invención de la Humanidad

Los Telescopios Hublle, Chandra de Rayos X y SOHO sensible a la longitud de onda característica del hidrógeno mide el flujo másico del viento solar.

Nuestro Hogar, nuestro Planeta

La Tierra se formó hace aproximadamente 4550 millones de años y la vida surgió unos mil millones de años después.

Sistema Solar Planetario

Sistema planetario en el que se encuentran la Tierra, que giran directa o indirectamente en una órbita alrededor de una única estrella conocida como el Sol.

Terremoto en Indonesia

11 fotosEl antes y el después del terremoto y el tsunami en Indonesia
Las imágenes recogidas por los satélites muestran la destrucción causada por el seísmo y tsunami que golpeó la isla de Célebes el 28 de septiembre.








1.- Vista área de la localidad de Palu antes (izquierda) y después del terremoto y del tsunami. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia ha actualizado este martes el balance de muertos: ya son al menos 1.234, pero se teme que la cifra crezca.





2.- Uno de los barrios de Palu, en la isla de Célebes, en dos imágenes: una tomada el 17 de agosto y otra el 1 de octubre, tras el terremoto. La zona de Palu y Donggala ha sido golpeada por tsunamis y terremotos en varias ocasiones en los últimos 100 años. Por ejemplo, en 1938 una gran ola mató a más de 200 personas y destruyó cientos de casas en Donggala.




3.- La misma localidad de Palu en dos momentos: el 22 de septiembre (arriba) y el 1 de octubre. Los servicios de rescate trabajan contrarreloj aunque cada vez es más difícil encontrar a afectados con vida.





4.- El barrio de Petobo en Palu el 17 de agosto (izquierda) y el 1 de octubre. Indonesia se encuentra situada en el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona con elevada actividad sísmica. El caso más catastrófico se produjo en 2004, cuando un gran tsunami afectó a 14 países y mató a 226.000 personas, la mitad de ellos en Indonesia.





5.- Otras dos imágenes tomadas de la isla de las Célebes: una el 22 de septiembre (izquierda) y otra el 1 de octubre.




6.- Fotografía satelital donde se ve el puente J. Jembatan Empat en Palu, el 17 de agosto de 2018, antes del impacto del tsunami.




7.- Fotografía satelital del puente J. Jembatan Empat de Palu, el 1 de octubre 2018, después del impacto del tsunami.






Las autoridades estiman que los decesos por esté fenómeno natural, ascienden a más de 1300 personas y un sin número de desaparecidos. Es momento de solidarizarnos con nuestros hermanos, sí podemos apoyarlos el momento es ahora.

Sí deseas apoyar busca entre tu ciudad los organismos encargados de recolectar los donativos, ya sea en especie o económico. "Ahora son ellos, mañana podremos ser nosotros"

La NASA Cumplió 60 Años

60 años de la NASA: 

¿cómo podemos  ayudar en sus investigaciones?

Ayudar a resolver los misterios del Universo no necesariamente implica años de entrenamiento. Incluso tú puedes hacerlo desde tu casa. Te contamos cómo.

La NASA cumplió el 29 de julio 60 años. Foto: NASA

¿Qué necesitamos para ser un explorador espacial? ¿Perfecta salud? ¿Licenciatura en Física? ¿Años de entrenamiento? Tal vez ninguna de las anteriores.

De hecho, podemos ayudar a resolver algunos de los muchos misterios del Universo sin siquiera abandonar la comodidad de nuestro hogar. No necesitamos educación especial o equipo. Tampoco tenemos que renunciar al trabajo. Todo lo que se requiere es un poco de tiempo libre y acceso a un computador o teléfono inteligente.

Ciencia ciudadana

La NASA, que es responsable del programa espacial civil estadounidense y de la investigación aeroespacial, que cumplió 60 años este 29 de julio pasado. La agencia emplea a más de 18.000 personas, pero solo 39 de ellos son astronautas activos. Del resto, la mayoría trabaja en laboratorios y centros de investigación.

Los científicos profesionales ahora dependen en gran medida de lo que llaman "científicos civiles": voluntarios de todo el mundo que los ayudan a recopilar y analizar enormes cantidades de datos.

Hay muchos proyectos para participar. Aquí le mostramos algunos de los más emocionantes y cómo ser parte de ellos.

Qué le parece ayudar a encontrar el "Planeta 9"

1. El misterio del "Planeta 9"

Los astrónomos y físicos están convencidos de que un mundo misterioso y distante se encuentra en algún lugar a las afueras de nuestro Sistema Solar, al que se hace referencia coloquialmente como el Planeta 9.

Todavía no se ha detectado, pero su existencia teórica está fuertemente respaldada por modelos matemáticos. Basado en eso, el objeto misterioso es mucho más que solo un planeta enano distante: los científicos estiman que es considerablemente más grande y más pesado que la Tierra.

La NASA está tratando de localizar el Planeta Nueve examinando imágenes tomadas por el telescopio espacial infrarrojo WISE.

Es muy posible que el planeta ya haya sido fotografiado, pero no visto aún.

Pero WISE ha tomado cientos de miles de fotos que no pueden analizarse mediante algoritmos automatizados, ya que algunas características del misterioso planeta solo pueden ser identificadas por el ojo humano.

Y resulta que ese ojo podría ser el suyo: puede ayudar a los astrónomos a descartar las imágenes en blanco y marcar aquellas que merecen una mirada más cercana.

Una breve pero detallada sesión de capacitación en línea explica al aspirante a cazador de planetas exactamente lo que se debe buscar, y cómo destacar las características de interés.

Y si se animas quizás resulte y terminan nombrándolo en tu honor.

¿Te apetece mapear la Luna, Marte o Mercurio? Foto: NASA.

2. Mapeando Marte, Mercurio o la Luna

Sabemos mucho sobre los objetos celestes ubicados cerca de la Tierra.

La NASA incluso ha aterrizado con éxito en la Luna seis veces, y se espera que una misión a Marte se lance dentro de unos meses.

Sin embargo, a pesar de las miles de fotografías que se han tomado a lo largo de los años, aún no se ha realizado un mapa detallado de la Luna y mucho menos de mundos más remotos.

Compilar tales mapas requiere procesar una gran cantidad de imágenes de alta resolución, una por una, y mapear varias características en la superficie. Solo entonces podremos armar el gigantesco rompecabezas.

Es por eso que la NASA lanzó CosmoQuest, donde cualquiera puede ayudar.

Puedes, por ejemplo, optar por cartografiar los cráteres de la luna para ayudar a los astronautas a localizar el lugar perfecto para aterrizar su nave espacial.

O, si tiene ganas de un desafío, prueba con Marte, que cuenta con una superficie mucho más diversa, con dunas de arena y volcanes.

La cara rocosa de Mercurio ha sido marcada con "arrugas" y golpeada por choques de asteroides a alta velocidad y cometas: colisiones tan violentas que tiran trozos de escombros que vuelven a la superficie y crean sus propios cráteres.

Este es Steve, y usted se lo puedes encontrar. Foto: NASA.
3. Buscando a Steve

Es difícil de creer, pero no fue sino hasta 2017 que los científicos descubrieron un nuevo fenómeno atmosférico, una brillante cinta de luz en el cielo, de color púrpura y verde.

La cinta tiene hasta 32 kilómetros de ancho, se extiende por casi 1.000 kilómetros, pero el fenómeno solo dura unos 20-40 minutos. Como solo se puede observar en las regiones polares, solía confundirse con auroras.

Pero ahora que los científicos han aprendido más sobre los morados y los verdes, afirman que es un fenómeno muy diferente: la cinta brillante está hecha de gases extremadamente calientes que fluyen a gran velocidad.

Los científicos ciudadanos que lo descubrieron lo llamaron de broma "Steve", en referencia a la película animada "Vecinos invasores". Este espectáculo celestial ha sido visto desde el Reino Unido, Canadá, Alaska y otros estados del norte de los Estados Unidos, y Nueva Zelanda.

Pero exactamente qué lo causa todavía tiene a los científicos rascándose la cabeza. Parece ser un fenómeno estacional: Steve siempre toma un descanso entre octubre y febrero, es decir, la mayor parte del invierno del hemisferio norte. Suele aparecer junto a la aurora boreal, aunque los científicos aún no se convencen sobre esto, ya que piensan que ha sido visto más al sur de lo que puede llegar una aurora boreal.

Para lograr conocer a Steve en profundidad, los físicos y los astrónomos necesitan tantas imágenes como puedan, así que la NASA introdujo Aurorosaurus. Cualquier persona que vea auroras boreales o algo similar, puede enviar una foto o un vídeo para que los analicen los expertos de la NASA, contribuyendo así a su base de datos general sobre el fenómeno.

Así que si tú vives en las partes más septentrionales del mundo o viajas allí, puedes descargar esta aplicación, esta te avisará incluso de la probabilidad de que veas auroras boreales donde estés. Tal vez te topes con Steve.

Aprovecha tus fotos de días nublados y ayuda a comprender
mejor el cambio climático. Foto: EPA

4. Combatir el cambio climático

Incluso si no vives en el norte, la NASA todavía puede interesarse en tus fotos. Con objetivos un poco más cercanos eso sí: las nubes.

Las nubes juegan un papel crucial en la composición de nuestro clima y los satélites de la NASA rastrean en detalle la forma en que se mueven en nuestro planeta. El problema es que los satélites solo ven nuestros cielos desde arriba, para la perspectiva desde abajo necesitan a los terrícolas, o sea, nosotros.

Al unir los dos puntos de vista, los científicos pueden obtener una imagen más precisa de lo que está sucediendo en nuestra atmósfera y realizar un análisis más detallado. La NASA lanzó el proyecto GLOBE como una forma para que los científicos ciudadanos contribuyan a la ciencia y a la lucha contra el cambio climático.

Las fotografías que se manden a través de esta aplicación serán analizadas por expertos de la NASA, quienes las compararán con datos satelitales. Si tienes suerte recibirás un mensaje con el resultado de tu análisis, entonces, ya sea que quieras buscar a Steve, capturar un primer plano de un cúmulo o mapear la Luna, hay muchas maneras de ayudar a la NASA. Anímate a celebrar su cumpleaños

Fenómenos Astronómicos del Otoño 2018

Luna llena, entre los fenómenos astronómicos del otoño 2018

Durante la estación del año que comenzará próximamente, habrá tres de estos fenómenos y lluvias de estrellas.

En la tercera estación anual, la duración del día y noche es similar, por lo cual es llamada como equinoccio de otoño. AFP / ARCHIVO
El otoño de 2018 inicio el 23 de septiembre, tendrá una duración de 89 días y 20 horas, hasta el 21 de diciembre, cuando comience el invierno.

De acuerdo con cálculos del Observatorio Astronómico español, los inicios de las estaciones se definen como aquellos instantes en los que la Tierra se encuentra en una determinada posición en su órbita alrededor del Sol.



En el caso del otoño, esta posición es desde la que el centro del Sol, visto desde la Tierra, cruza el Ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur.

En la tercera estación del año, además de que las hojas de los árboles se tornan de color marrón, para después caer, la duración del día y noche es similar, la cual es llamada como equinoccio de otoño.

Cuando en el hemisferio norte empieza el otoño, cuyo equinoccio que se espera suceda entre el 22 y 23 de setiembre, en el cono sur inicia la primavera.

En esta época del año donde la longitud del día se acorta, el Sol sale por las mañanas un minuto después que el día anterior. Por la tarde se pone un minuto antes.



Por lo anterior, al inicio del otoño, el tiempo en que el "astro rey" está por encima del horizonte se reduce en casi tres minutos cada día.

Durante todo el otoño serán visibles, tras la puesta de Sol, Marte y Saturno; en tanto, Júpiter se podrá apreciar hasta mediados de noviembre. En este otoño, a partir de noviembre, se apreciará Venus y Júpiter en diciembre.

La primera luna llena del otoño tendrá lugar el 25 de septiembre, la segunda el 24 de octubre y la última el 23 de noviembre.


Con el otoño también llegan las lluvias de meteoros, la primera de la estación es las Dracónidas, cuyo máximo se prevé sea el 8 de octubre. Las Leónidas, tendrán su punto máximo de observación el 17 de noviembre.

La lluvia más intensa del otoño suele ser la de las Gemínidas, cuyo máximo ocurre alrededor del 14 de diciembre.

Te invitamos a que nos sigas por nuestras Redes Sociales, para que estés informado de todos los acontecimientos que suceden en nuestro entorno y que afecten a nuestro planeta.

Información proporcionada por NASA y NOOAA (Weather | National Oceanic and Atmospheric Administration)

Placas Tectónicas

Placas Tectónicas


Una placa tectónica o placa litosférica es un fragmento de litosfera que se mueve como un bloque relativamente rígido sobre la astenosfera
(manto superior) de la Tierra. La palabra
tectónica deriva del griego antiguo τέκτων, τέκτωνος: nominativo y genitivo de singular de constructor, carpintero, y del sufijo
ικα: relativo a.

La tectónica de placas es la teoría que explica la estructura y dinámica de la superficie terrestre. Establece que la litosfera (la zona dinámica superior más externa y rígida de la Tierra) está fragmentada en una serie de placas que se desplazan sobre la astenosfera.

Esta teoría también describe el movimiento de las placas, sus direcciones e interacciones. La litosfera terrestre está dividida en grandes placas y en otras menores o micro placas. En los bordes de las placas se concentra actividad
sísmica, volcánica y tectónica. Esto da lugar a la formación de grandes cadenas y cuencas.
Litosfera


La Tierra es el único planeta del sistema solar con placas tectónicas activas, aunque hay evidencias de que en tiempos remotos Marte, Venus y alguno de los satélites, como Europa, fueron tectónicamente activos.

Aunque la teoría de la tectónica de placas fue formalmente establecida en las décadas de 1960 y 1970, en realidad es producto de más de dos siglos de observaciones geológicas y geofísicas.

En el siglo XIX se observó que en el pasado remoto de la Tierra existieron numerosas cuencas sedimentarias, con espesores estratigráficos de hasta diez veces los observados en el interior de los continentes, y que –posteriormente– procesos desconocidos las deformaron y originaron cordilleras: sucesiones montañosas de enormes dimensiones que pueden incluir sierras paralelas.







Corteza Terrestre
A estas cuencas se les denominó geosinclinales, y al proceso de deformación, orogénesis. Otro descubrimiento del siglo XIX fue una cadena montañosa o dorsal en medio del océano Atlántico, que observaciones posteriores mostraron que se extendía formando una red continua por todos los océanos. Un avance significativo en el problema de la formación de los geosinclinales y sus orogenias ocurrió entre 1908 y 1912, cuando Alfred Wegener, al mirar las líneas de costa a ambos lados del Océano Atlántico y tras considerar cierta información geológica (rocas del mismo tipo y edad coincidían con otras situadas hoy en día a larga distancia), paleontológica (encontró fósiles de los mismos animales terrestres en continentes separados) y paleo climática (supuso que al norte se hallaban bosques tropicales y al sur glaciares), hipotetizó que las masas continentales estaban en movimiento y que se habían fragmentado de un supercontinente que denominó Pangea. Tales movimientos habrían deformado los sedimentos geosinclinales acumulados en sus bordes y originado nuevas cadenas montañosas. Wegener creía que los continentes se deslizaban sobre la superficie de la corteza terrestre bajo los océanos como un bloque de madera sobre una mesa, y que esto se debía a las fuerzas de marea producidas por la deriva de los polos. Sin embargo, pronto se demostró que estas fuerzas son del orden de una diezmillonésima a una centésima de millonésima de la fuerza gravitatoria, lo cual hacía imposible plegar y levantar las masas de las cordilleras.


Mediante la teoría de la Tectónica de placas se explicó finalmente que todos estos fenómenos (deriva continental, formación de cordilleras continentales y submarinas) son manifestaciones de procesos de liberación del calor del interior de la Tierra. Hay cuatro procesos a los que se debe dicho calor:
1.     El más importante es la desintegración de los elementos radiactivos existentes en el manto terrestre, que fundamentalmente son: 40K (potasio 40), 238U (uranio 238), 235U (uranio 235) y 232Th (torio 232).
2.     Los residuos del calor original que la Tierra ha adquirido durante su génesis.
3.     Calor debido al roce por la gravedad, que propicia el desplazamiento de los elementos pesados hacia el centro, y de los ligeros hacia arriba. Al hacerlo, la fricción genera calor.
4.   Al enfriarse, el núcleo incrementa su tamaño. Un fenómeno similar ocurre por enfriamiento del agua, que al hacerlo desprende calor.

 
Corrientes de Convección










Formación Cadenas Montañosas

La forma del relieve terrestre depende en buena medida de las estructuras geológicas, es decir, de cómo estén dispuestos los materiales que la componen. Las estructuras de las formaciones rocosas son de dos clases:
·         Estructuras originales. Son las estructuras que se forman a la vez que la roca, por los mismos procesos petrogenéticos que forman las rocas. Por ejemplo, en las rocas sedimentarias la estructura original típica es en forma de estratos, generalmente paralelos a veces cruzados; en las rocas volcánicas son las coladas y conos; en las rocas intrusivas son los plutones y diques.
·         Estructuras deformadas. Son estructuras alteradas por la aplicación natural de fuerzas dirigidas (esfuerzos) sobre formaciones rocosas preexistentes. Las deformaciones correspondientes alteran la disposición previa de los materiales, que podía a su vez ser una estructura de tipo original o ser ya el resultado de alguna deformación anterior.
Creación de las Cordilleras






De acuerdo con estos conceptos, la tectónica forma parte de la geología estructural, aquella que se centra en las estructuras de deformación, sin situar en su centro las estructuras de tipo original. En la práctica, los términos tectónica y la geología estructural suelen usarse como sinónimos.



¿Realmente nos llega la luz de las Estrellas?

¿Realmente nos llega la luz de las Estrellas?

Imagen del cumulo de galaxias MACS J1149

Las estrellas generan luz por las reacciones nucleares que se producen en su interior, esta luz viaja por el espacio hasta que llega a la Tierra y a nuestros ojos que es cuando la vemos. Así que la luz de las estrellas sí llega a la Tierra.

Pero la luz de las estrellas recorre enormes distancias porque los astros, la mayoría de ellos, están muy lejos. Podemos hacernos una idea de cuán lejos están si echamos un vistazo al tiempo que tarda su luz en llegar a nosotros. Sabemos que la luz viaja a 300.000 kilómetros por segundo. Desde que es emitida por el Sol, la estrella más cercana a nosotros, hasta que llega a la Tierra pasan ocho minutos y veinte segundos.

Pero si miramos lo que tarda en llegar desde las siguientes estrellas en proximidad, Alfa Centauri, vemos que son algo más de cuatro años. Estos tiempos nos dan la idea perfecta de la enormidad de las distancias en el Universo, magnitudes de las que es muy difícil ser consciente. Por ejemplo, otro dato significativo es el tiempo que tarda la luz en cruzar nuestra galaxia, la Vía Láctea, que son 100.000 años.

El que existan distancias tan enormes unidas a la velocidad de la luz supone que hay estrellas tan lejanas que su luz no nos ha llegado todavía, esa luz está aún viajando por el espacio y algún día llegará. Además, con telescopios podemos ver la luz de estrellas que ya han dejado de existir. Estos instrumentos también nos permiten ver las estrellas en las galaxias más lejanas, y por tanto observar cómo eran hace miles de millones de años. Con telescopios hemos podido ver, por ejemplo, la radiación cosmológica de fondo llamada también radiación de fondo de microondas que es una radiación emitida muy poco tiempo después, alrededor de 400.000 años, tras el Big Bang.

Sin usar telescopio, solo vemos los astros de nuestra galaxia porque el resto está demasiado lejos. A simple vista, la estrella más distante que podemos contemplar es Deneb que está en la constelación del Cisne y es una de las más brillantes del cielo. Una de las mediciones sobre dónde está Deneb la ha hecho el satélite Hipparcos y según estos datos, la estrella está a 1.450 años luz de nosotros. Como indica a la perfección la denominación, un año luz es la distancia que la luz recorre en un año; como viaja a 300.000 kilómetros por segundo, en 365 días la luz recorre algo menos de nueve billones y medio de kilómetros. La distancia a la que está Deneb son esos nueve billones y medio multiplicados por 1.450. La cifra es tan enorme que sorprende que veamos a Deneb así de brillante, pero eso es porque se trata de una estrella con una luminosidad 54.000 veces mayor que la de nuestro sol.

En astrofísica empleamos diversos métodos para medir esas distancias a las estrellas. Como la Tierra gira alrededor del Sol tenemos la impresión de que la situación de las estrellas más cercanas aparentemente cambia en relación con otras que están más lejanas. Si medimos esos ligeros cambios con simple trigonometría podemos saber a qué distancia de la Tierra están los astros cercanos. Pero este método que se llama paralaje estelar no nos sirve para las estrellas lejanas.